28 de noviembre de 2011

Acaso...?

Se nos ovidó que lo bello merece ser plasmado? Estamos más interesados en lo horrible de la vida, para ver hasta qué punto podemos ser perversos en lugar de virtuosos? La perversión en la pintura, me refiero. Por supuesto que todo está bajo contexto. Pero, aquí en estos tiempos, es más fácil difundir el asombro por lo gratuito que la búsqueda por lo perpetuo. Quizas en un punto dejamos de esforzarnos y en cambio quisimos regodearnos en la herencia de Duchamp, del ready-made, donde cualquier cosa puede significar arte. Y ahí nos quedamos. O tal vez yo esté muy mal, muy obsesionada con el pasado, que no veo lo que está aquí en el presente. Pero lo confieso: no me llena del todo este arte que me rodea. En lo que a pintura respecta. Quiero lo bello, no necesito denunciar nada, no me interesa exponer la inmundicia de este mundo en que vivo, esa lección no la pueden aprender mediante la pintura los que necesitan aprenderla. Yo le quiero hablar al mundo hermoso, acerca del mundo hermoso. No, no creo que todo esté dicho.Simple, llana - y quizás para algunos- irrelevante belleza. Pero belleza al fin y al cabo, tan elusiva, tan distante para mi, que no sé bien cómo capturarla. Lo que hago es intentarlo.

SatinMalva - Sandías!
óleo sobre tabla robada del INER
2011

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